Espanjalainen Suomessa
martes, 20 de septiembre de 2011
Mi bici y yo
Es bien sabido que en Finlandia las cosas suelen ser algo más caras que en España, pero nada como el transporte público. Para que os hagais una idea: ir y volver en bus desde donde vivo al centro vienen a ser unos 6 euros, y eso sin coger otro bus para ir a cualquier otro sitio. Por eso casi todo el mundo aquí va en bici por la calle, y yo no podía ser menos. Después de una semana he conseguido encontrar una bici de segunda mano (o tercera o cuarta, no lo sé) bastante decente y a un precio razonable. La verdad es que se ve que ya tiene una edad, pero al menos son dos ruedas, manillar y freno.
Huelga decir que para una persona como yo, que apenas hace deporte, al principio cuesta un bastante, pero creo que mis piernas ya se irán acostumbrando, o eso quiero pensar porque aún me queda un tiempo aquí. El problema está en días como ayer, que uno sale de casa en una mañana soleada, va a clase y cuando sale, está lloviendo a cántaros.
En fin... tengo la sensación de que mi bici y yo nos vamos a hacer amigos inseparables durante estos meses.
jueves, 15 de septiembre de 2011
La primera liada y sin haber llegado
¿Cómo se puede tener tan mala suerte la primera vez que se coge un avión? Se suponía que tenía que volar de Madrid a Helsinki con una escala de media hora en Riga. El caso es que la salida de Madrid se retrasó una hora, así que ya os podéis hacer una ligera idea de lo que ocurrió en Riga... Después de un largo paseo por el aeropuerto y unas cuantas preguntas, por fín llegué a la oficina de información, donde estaba casi la mitad del pasaje de mi vuelo. Aquí nos dijeron que había otro vuelo a Helsinki una hora mas tarde pero que ya estaba lleno, así que tendríamos que esperar hasta las 7 de la mañana del día siguiente. Lo único bueno de toda esta historia es que disfruté de una cena (hamburguesa y refresco) y de una noche de hotel, todo cortesía de la compañía aérea.
Moraleja: si alguna vez pensais coger un vuelo con escala (innecesaria) replanteaoslo, no merece la pena.
Moraleja: si alguna vez pensais coger un vuelo con escala (innecesaria) replanteaoslo, no merece la pena.
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